Reseña de A Minecraft Movie (2025) - Fontecine

Sí, claro. Nadie esperaba que una película sobre Minecraft pudiera funcionar, ¿cierto…? Bueno, es verdad que hablamos de un videojuego sin historia fija, pero su impacto cultural, la inmensidad del mundo minecraftiano y el lore construido a lo largo de todos estos años sí da para pensar que ALGO HABÍA para intentar algo decente. “Minecraft: Story Mode” (RIP 🪦) no era perfecto, pero al menos demostraba que podías construir historias atrayentes dentro del propio universo de Minecraft, sin tener que recurrir a gringos de mediana edad escupiendo chistes básicos y repetitivos.
“A Minecraft Movie” estaba mal enfocada desde que se concibió su premisa. Verla es recordar los finales de los 2000/principios de los 2010, cuando a los productores ejecutivos de Hollywood no se les ocurría mejor manera de adaptar caricaturas clásicas a la pantalla grande que mandando a sus personajes más icónicos a Nueva York (o, pensado por los gringos, a la única concepción posible del “mundo real”), en vez de aprovechar su mitología o la riqueza creativa de sus propios personajes o universos. Los Looney Tunes fueron los únicos que sobrevivieron a esto (principalmente por Michael Jordan y Brendan Fraser), pero Alvin y las Ardillas, los Pitufos y el Oso Yogui siguen esperando que alguien lleve flores a sus tumbas.
En “A Minecraft Movie” pasa lo mismo que en estas películas, solo que al revés: Minecraft no llega a Gringolandia, los yankees llegan a Minecraft. Desde ahí, “A Minecraft Movie” ya había empezado con el pie torcido, cuando dejó que la variante básica del humor gringo, llena de flatulencias y redundancias, ahogara el propio potencial creativo del mundo y cultura de Minecraft. ¿Qué sé yo? ¡La película de Mario era re básica (como las historias de sus juegos), pero al menos se dejaba ver por su atractiva y fiel representación del Reino Champiñón!
Dicho esto, tampoco soy un ogro amargado (sísoy). Jason Momoa y Jack Black tienen partes graciosas, y la animación del mundo y los personajes de Minecraft, de manera un poco contraria a la opinión popular, me gustó. Es una lástima que los protagonistas no fueran animados como su entorno, porque así todo se habría visto mucho mejor estéticamente jksksk.
… tampoco me queda más por destacar, porque el resto de “A Minecraft Movie” es HORROROSO, partiendo por su guion. Respeto que durante la mayoría del metraje la película asume que no hay que tomársela en serio (ojalá esa fuera su postura todo el rato), pero eso solo hace que las partes dramáticas incorporadas después sean aún más forzadas, ridículas y apresuradas‼️ Aparte de Momoa (que es un meme no siempre gracioso) y Black (que actúa de Jack Black, con lo bueno y malo de eso), los demás personajes son planos, aburridos y todo lo que tiene que ver con ellos ralentiza la película en ritmo, humor y dinamismo.
La idea de que el Overworld representara un mundo donde las mentes ingeniosas pudieran dar rienda suelta a su creatividad, contraponiéndolo con el gris, pragmático y difícil mundo real, no me parece mala, pero la implementación de esta premisa está tan hecha con calzador que termina siendo apurada, ridícula y melodramática. No menciono de nuevo el humor porque, si bien a veces es gracioso gracias a Momoa, Black, Jennifer Coolidge y el aldeano Nitwit (el mejor personaje de la película), también tiene momentos en los que no se decide entre apelar a un público infantil o a uno juvenil-adulto, creando un híbrido incómodo que es muy básico y repetitivo para dar risa a un adulto e intempestivamente sexual para hacer reír a un niño. Bueno… la película era tan absurda que mi visionado consistió en cachetazos de incredulidad casi constantes.
Son épocas claroscuras para el cine. Por un lado, este tipo de películas (que parecen más comerciales que filmes) reúnen millones de personas en las salas de cine (lo que no debería ser malo), y por el otro, la mayoría consiste en piezas cinematográficas predecibles, burdas e intrascendentes, y el cine como medio artístico no existe para crear obras cuyo único propósito sea promover un capitalismo insípido que obligue a los seguidores de las franquicias mostradas en la gran pantalla a comprar juguetes del McDonald’s, hacer memes y sonreír frente al estímulo fácil de captar una referencia forzada del material original en el que se basó la película. No nos llevará a ninguna parte, ni como sociedad ni como cinéfilos, reemplazar creatividad, pensamiento crítico y trascendencia por flashes básicos de dopamina y narrativas simplonas, sobreexplicativas y robóticas. Estas cintas, cuando tienen una marca fuerte en su logo, son las que más venden… ¿Qué importa hacer mal la pega si la gente va a comprar la entrada igual?
Al menos nadie tiró cabritas a la pantalla cuando salió el Chicken Jockey 🐔. Mejor vean Karmaland, Planeta Vegetta o “Sonic The Hedgehog 3”, una película sobre un videojuego realmente conmovedora y hecha con cariño, tanto hacia el material original como hacia los espectadores 🦔. Quedo atento a la secuela con el Ender Dragon enfrentándose a Herobrine con Creeper VS Zombie sonando de fondo. Saludos!




