Reseña de El Lugar de la Otra (2024) - Fontecine

Con “La Once”, “El Agente Topo”, “La Memoria Infinita” y otros documentales, Maite Alberdi ya pudo mostrarle al mundo su enorme talento para contar historias, con una humanidad y emotividad genuina, cruda y enternecedora al mismo tiempo. Con “El lugar de la otra”, la cineasta logra un sólido debut en el mundo de los largometrajes de ficción, manteniendo la sutileza y emoción característica de sus filmes anteriores.
Alberdi, dentro de su estilo cinematográfico, vuelve a mezclar realidad con ilusión. A pesar de ser una película de ficción (aunque basada en hechos reales), “El lugar de la otra” es más un estudio de personaje y un análisis sobre el feminismo y la libertad femenina que una narrativa tradicional. Con unas claras bases teóricas extraídas de “Una Habitación Propia” de Virginia Woolf, la directora nos muestra sutil y elegantemente los deseos, sueños, pesares y dramas más profundos de Mercedes, una mujer encerrada en los muros del patriarcado chileno convencional, presente en las estructuras y relaciones familiares, laborales, románticas y políticas. Mercedes, más obsesionada con la independencia y actitud de María Carolina Geel que con la escritora misma, zurce una libertad personal, imaginaria, romántica y en busca de una tranquilidad inalcanzable, que representa con mucha humanidad, y a través de un guion inteligente y refinado, las bases de un feminismo silencioso ubicado temporalmente en los años 50, entre la primera y segunda ola chilena del movimiento.
Otra cosa que me gustó de “El lugar de la otra” es la representación que hace de la vida de María Carolina Geel (interpretada por una destacada Francisca Lewin), que no romantiza ni sataniza su figura, haciendo una exposición humana y neutral de lo que hizo literaria y criminalmente. Lo más importante de la película no es el asesinato dentro de su premisa, sino, como dije antes, el estudio de la libertad de la mujer. Quizás podría decirse que la cinta peca de no aprovechar significativamente la historia real de la escritora, mostrándola más como un contexto espacial que como un pilar narrativo que lleve a una reflexión, pero, al no ser este el principal enfoque de la película de manera deliberada, no me parece algo negativo.
Dentro de los rasgos negativos mencionados comúnmente sobre “El lugar de la otra” se acusa una pobre cinematografía e iluminación. No puedo negar que lo de la iluminación es medianamente cierto (X’D), pero creo que la construcción de escenarios (vestuario y escenografía) es tan buena que hace que este problema no llame demasiado la atención. La cinematografía no me pareció mala; es colorida y brillante, quizás sin un excelente uso de las sombras, pero la estética es coherente con la premisa de la cinta, y con cómo Mercedes romantiza su monótona vida a través de los colores y escenarios.
Exceptuando algunas falencias técnicas y escenas desprolijas desde el guion (que son cosas entendibles si tenemos en cuenta que es el primer largometraje de ficción de Maite Alberdi jsksksk), “El lugar de la otra” me pareció una película bien lograda y muy interesante, además de contar con momentos muy emotivos y bien construidos. Tengo la impresión de que se promocionó a la cinta como un “thriller de obsesión”, o algo por el estilo, cuando no es para nada una película así jsksksk, así que si las expectativas del público son de una película más “entretenida” o “tensa”, pues… se sentirán decepcionados, pero esto no es demérito de “El lugar de la otra”. Me pareció una película inteligente y sólidamente dirigida. Estoy atento al siguiente proyecto de Alberdi, una de las grandes directoras chilenas de la actualidad. 😁




