Reseña de Gladiator II (2024) - Fontecine

David Scarpa es el mayor enemigo de “Gladiator II”. También fue el mayor enemigo de “Napoleon” en su momento X’D. ¡Flojísimo el guion! Ridley Scott dota epicidad y grandilocuencia a todas las peleas, secuencias de acción y tensión, debates ideológicos y referencias a “Gladiator”, pero su intento no siempre funciona por el pobre esquema narrativo que lo sostiene, unas cuestionables decisiones de casting y una evidente inferioridad en su historia, personajes y sustento en comparación con su primera parte.
Partiendo con lo innegable, ¡las secuencias de combate son muy buenas! Considerando que hay más animales, brutalidad y epicidad (¡hasta hay agua!) en las peleas dentro del coliseo, podríamos decir que algunas de estas escenas están incluso mejor logradas que otras de “Gladiator”. Ahora, más grandilocuencia y tecnología no implica necesariamente más impacto, y eso la película lo sufre muuucho por culpa de su guion.
La comparación con “Gladiator” es inevitable, sobre todo considerando que, aparte de la existencia del “factor secuela”, son películas muy parecidas. El problema es que Paul Mescal no es Russell Crowe. No intimida ni conmueve, y tampoco impacta como líder de masas. Los emperadores, a pesar de ser dos, juntos no deslumbran más que Joaquin Phoenix por su cuenta. Bueno, ninguno de los actores (excepto Denzel Washington, que se echa la película al hombro con tremenda actuación) está muy bien, porque el material no los ayuda. Paul Mescal no emociona a nadie. Pedro Pascal no tiene tiempo para hacer algo interesante con su papel. Connie Nielsen pasa de una actuación más sutil y conmovedora en “Gladiator” a una más histriónica y caricaturizada en “Gladiator II”… pero no es su culpa. Esta secuela pierde la sobriedad y elegancia epopéyica de su primera parte, para reemplazarla por unos personajes y una historia más extendida, obvia en sus mensajes, repetitiva y, al ser similar a la trama original pero peor ejecutada, también predecible y poco emocionante en todo lo que respecta a su narrativa. El que mucho abarca, poco aprieta…
“Gladiator II” entretiene mucho, pero por sus escenas de acción y combate. Lo demás es un refrito de “Gladiator” menos emotivo, memorable y que te recuerda constantemente que es la secuela de un producto mejor. No es una película horrible, pero la comparación evidencia su mediocridad. A Denzel Washington y los barcos en el coliseo les dolerá la espalda de carrear la cinta.




