Reseña de Ainda Estou Aqui (2024) - Fontecine

Con el corazón estrujado y el espíritu sacudido, afirmo que “Ainda Estou Aqui” es una de las películas más conmovedoras del año. La cinta brasileña nos hace navegar por la Rio de Janeiro setentera con una honestidad desgarradoramente triste y humanamente valerosa, que inunda nuestros corazones con brutalidad, calidez, discreción, dolor y todo lo que sintieron (y sienten) las familias de desaparecidos por dictaduras.
Con una dirección excelente, un guion realista y natural que realza la humanidad, inocencia y tormentos de la familia Paiva de una forma que casi escapa de la ficción y se acerca al documental, actuaciones extraordinarias como la de Fernanda Torres (fuera de este mundo; cada mirada suya es el eco de un dolor indefinible que solloza tras una coraza implacable) y un diseño de producción de gran nivel, “Ainda Estou Aqui” construye una experiencia tan inmersiva que duele, tan cautivadora que ríes como si fueras una más de las hermanas y tan dolorosa que sientes en carne propia el vacío de un padre separado injustamente de su familia. El trabajo de Salles es extraordinario, ya que, además del emotivo realismo con el que cuenta la historia, la dirección dota al relato una correlación directa con la importancia de la fotografía y el video como significantes nucleares en la construcción de la memoria, y la película utiliza recurrentemente grabaciones y fotos cuyo objetivo inicial era mantener recuerdos familiares felices, pero luego, mientras los acontecimientos se desenvuelven, estas pasan a ser lo único tangible que le queda a la familia de su padre desaparecido, cambiando radicalmente el significado e impacto de estas grabaciones y fotografías, sin que estas cambien de por sí en lo más mínimo.
“Ainda Estou Aqui” es una oda a la valentía de una mujer adolorida que lucha por sacar a su familia adelante, a la opresión sufrida por un país completo y a cómo interpretamos las memorias (tangibles e intangibles) tras dolores y pérdidas. En estos apartados, la película hace comentarios valientes sin caer en el melodrama ni en la revictimización. La familia Paiva es fuerte y sale adelante a pesar del dolor, aunque este pesar sea tan profundo que sus heridas nunca cicatrizarán del todo. La película transmite excelentemente esa aflicción al espectador, y por eso (y más) la cinta es una mojadora de ojos casi segura jskksks.
“Ainda Estou Aqui” es una extraordinaria película, y una de las obras con más corazón y humanidad que he visto en el año. ¡Vayan a verla! Qué vergüenza recordar que ha perdido todos los premios contra “Emilia Pérez”...




